A la variación global del clima de la Tierra se le denomina cambio climático” y se debe tanto a causas naturales como a acciones de los seres humanos, aunque estas últimas han contribuido a que este fenómeno se incremente en las últimas décadas, sobre todo por la industrialización, deforestación y agricultura a gran escala.
Esto supone diferentes
repercusiones que pueden verse reflejadas en los cambios de temperatura,
precipitaciones muy copiosas o procesos de desertificación y erosión, hasta el
incremento del nivel del mar en ciertas zonas y el deshielo de los casquetes
polares.
Sin duda, todos
estos factores afectan no sólo a la diversidad biológica, incluida la especie
humana, que tendría que estar atendiendo este problema sino se quiere llegar a
condiciones más críticas de las que ya vivimos.
Para la Dra.
Antonina Ivanova Boncheva, profesora investigadora de la Universidad Autónoma
de Baja California Sur (UABCS) y experta en el tema, es extremadamente probable
que la actividad humana sea la causa dominante del calentamiento desde mediados
del siglo XX.
La catedrática
universitaria, perteneciente al Departamento Académico de Economía, sugiere que
el incremento de los gases de efecto invernadero que afectan al cambio
climático, se ha visto más fuerte entre los años 2000 y 2010 que en las tres
décadas anteriores.
Entre las
principales fuentes de emisión a nivel mundial, cita al sector energético con
un 35%; la agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra con un 24%; la industria
con 21%; transporte con 14%, y el sector residencial con 6%.
En cuanto al
estado de Baja California Sur, la investigadora señala que, aunque no existe
tanta industria, hay un gran impacto del sector transporte, en especial porque existen
varios carros obsoletos o muy viejos que generan emisiones muy fuertes, además que,
a nivel nacional, está en segundo lugar por autos per cápita.
Entre las
amenazas más evidentes por el calentamiento global que menciona la Dra.
Antonina Ivanova, está la acidificación del océano, misma que se ve reflejada
en el blanqueamiento de los corales.
Asimismo, hace
evidente que los ciclones se vuelven más fuertes, y aunque no son provocados
por el fenómeno en cuestión, el aumento de la temperatura oceánica ayuda a que crezcan
en intensidad y, por ende, provoquen más daños a nivel social, pero también en
el entorno natural al provocar cambios en los cauces de arroyos, pérdida de
vegetación y afectación de los suelos.
En contraparte, revela
que las precipitaciones pluviales están disminuyendo de manera general, es
decir que fuera de la temporada de huracanes, en la entidad se registran factores
como la desertificación y sequía a falta de lluvias.
Por otra parte,
señala que en la media península dependemos en gran parte del sector turismo,
aunado a otras actividades de importancia como la pesca y agricultura, que se
verán seriamente afectadas si los efectos relacionados con el cambio climático
siguen aumentando, pues nos enfrentaríamos a la escasez de alimentos y agua,
creciente desplazamiento de personas, incremento de la pobreza e inundaciones
costeras.
Hacia el futuro,
la Dra. Boncheva vislumbra que las emisiones continuadas causarán mayor
calentamiento y cambios en el sistema climático, lo cual contribuirá a que los
océanos se sigan calentando y aumentando su nivel durante el siglo XXI, y es
muy probable que la cobertura del hielo del Ártico continúe disminuyendo con el
incremento de las temperaturas.
Ante esta
preocupación, hace hincapié que de los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable
que fueron adoptados hace 3 años por la Organización de Naciones Unidas, 10
están relacionados con la acción climática, que es la mitigación de la emisión
de gases con efecto invernadero que se generan por varias industrias.
De igual forma, asegura
que es importante que como sociedad comencemos a adoptar medidas para afrontar
los impactos del cambio climático que, desafortunadamente, ya estamos sintiendo
en todos los continentes y los océanos, y aunque afecta tanto a los países
ricos como pobres, son estos últimos los que tienen más vulnerabilidad, al
igual que menos capacidad de afrontar los daños.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario