Por Lidia Campos y Raymundo León
¿Cómo es que unos cientos de españoles pudieron derrotar un imperio
como el azteca? Parece algo fuera de toda lógica, pero hay muchos factores que
considerar explicó el investigador de la Universidad Autónoma de Baja
California Sur, Alejandro Telechea Cienfuegos.
El maestro en historia, precisó primero que no fue el 13, sino el 12 de
agosto de 1521 la caída de la ciudad de Tenochtitlán, corazón del imperio azteca
o mexica; que en esa fecha apenas comenzó la conquista del territorio de lo que
fue la Nueva España; y que 600 o 700 soldados españoles evidentemente no
podrían haber ganado una guerra contra miles de guerreros aztecas, si no
hubieran contado con la ayuda de otros pueblos originarios como los tlaxcaltecas;
la epidemia de viruela; la superioridad de armas; y las estrategias militares,
entre ellas, la de cortar todos los conductos que comunicaban a la gran ciudad.
El investigador destacó la sagacidad de Hernán Cortés en el tema de la
diplomacia porque a través de ella pudo conocer el descontento de los señoríos oprimidos
por los aztecas, establecer alianzas para atacar Tenochtitlan, así como ganar
la confianza del tlatoani Moctezuma, con quien mantuvo un intenso diálogo para
pedirle que se sometieran a la corona española.
Expresó que ante el fracaso del diálogo, la guerra contra los aztecas no
fue nada fácil, pues los españoles y sus aliados se enfrentaron a un pueblo de guerreros,
que contaba con tropas preparadas, por lo que las batallas duraron más de un
año, iniciaron en julio de 1520 y concluyeron el 12 de agosto de 1521, con la
caída de la ciudad de Tenochtitlan y la captura de Cuauhtémoc, último emperador
azteca.
El historiador consideró que a pesar del enojo de los pueblos oprimidos
por los aztecas y el apoyo que dieron a los españoles no fue una guerra civil,
sino una conquista porque en el proceso de colonización se generaron una serie
de cambios en los ámbitos político, económico y cultural; y tampoco fue una
invasión porque los españoles no vinieron a tierras mexicanas una sola vez,
sino que se quedaron para transformar y “ayudar” a civilizar a esta parte del
mundo como lo escribió Hernán Cortés en sus cartas de relación.
El investigador de la UABCS manifestó que hoy en día los mexicanos no
debemos “satanizar” ese proceso histórico, sino verlo como aquel que permitió
construir una cuestión de identidad, indicando que tan importante es el pasado
prehispánico como la época de la colonia.
Expresó que México tiene una gran diversidad cultural, por lo que tampoco
podemos seguir viendo la historia del país desde un punto de vista central, por
lo que cuando se habla de la conquista hay que aclarar que no se dio en 1521,
sino que ese año comenzó un proceso que fue avanzando hacia otras regiones del
país.
“No nos ubiquemos solo en Mesoamérica, hay otras culturas que también
hay que entenderlas, a las que también les llegó la conquista de forma distinta”,
puntualizó.
Alejandro Telechea expresó que es importante que los mexicanos conozcan
su historia porque un país que no conoce su identidad, sus orígenes y no
comprende su pasado tiende a ir a la deriva, recordando que “un pueblo sin
historia, es un pueblo sin conciencia”.






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