Por Raymundo León
La Paz, BCS.- Al hablar sobre el impacto de la pandemia Covid-19 en el sector turístico de Baja California Sur, el secretario estatal del ramo, Fernando Ojeda Aguilar, dijo que en términos generales se perdió la mitad de los visitantes que se tenían antes de la contingencia.
Expresó que en
2019 Baja California Sur cerró con cuatro millones de turistas, mientras que el
año pasado, con la pandemia encima, cerró con un millón 800 mil debido a las
medidas sanitarias que se tuvieron que tomar a nivel nacional e internacional
para contener la propagación de la enfermedad.
Dijo que a un
año de los primeros casos de Covid-19 en el estado, el sector turístico
comienza a tener una recuperación más rápida. En el puente largo de la primera
quincena de marzo se logró un 37 por ciento de ocupación hotelera en promedio y
las estimaciones con base en las reservaciones son que en Semana Santa se
alcance el límite que aforo que está permitido por las autoridades, que es el
del 50 por ciento de la capacidad de los inmuebles.
Expresó que en
el aeropuerto internacional de San José del Cabo se hacen pruebas rápidas de
Covid-19, y el 99 por ciento resultan negativas lo que confirma que los
protocolos de bioseguridad que se han establecido en los servicios turísticos
de Los Cabos, principal centro vacacional de Baja California Sur, funcionan y
eso genera confianza en los turistas.
Expresó que autoridades
y empresarios turísticos han hecho un trabajo intenso de certificación de
buenas prácticas higiénicas, por lo que hoy se cuenta con 1,600 certificados de
punto limpio y el reconocimiento el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.
“La estrategia
de mandar una señal de un destino comprometido con la salud ha sido la mejor y
nuestros socios comerciales reconocen ese esfuerzo”, dijo.
Mencionó que
otro aspecto importante en la recuperación del turismo es el ritmo de
vacunación que tiene Estados Unidos, principal mercado turístico de Baja
California Sur, por lo que no se van a tener los números de siempre durante la
Semana Santa y la temporada de Spring Break, pero sí se tienen bastantes
reservaciones en los hoteles.
Expresó que la
pandemia ha provocado fuertes pérdidas económicas en el sector turístico del
estado y los ingresos se vinieron abajo, pero se debe reconocer a los
empresarios que a pesar de eso han sostenido nóminas o recurrido a la
negociación con los trabajadores para alternarlos y no cerrar los negocios.
Dijo que el
turismo en México significó en su momento 9 por ciento del Producto Interno
Bruto, 4.5 millones de empleos directos y 9 millones indirectos, por lo que
tiene un enorme peso en la economía nacional y en estados que tienen un perfil
típico de sol y playa como Baja California Sur requieren con urgencia una
atención integral.
Refirió que en
los últimos cinco años esta entidad creció 53 por ciento en el movimiento de
pasajeros vía aérea y 2019 fue el mejor año con casi 4 millones de turistas,
pero la pandemia fue un duro golpe que provocó una disminución superior al 50
por ciento.
Mencionó que hay
un clamor general de todas las autoridades de turismo del país para que el
gobierno considere al sector turístico como uno de los candidatos inmediatos en
la estrategia de vacunación, pues sería un impulso que transformaría
radicalmente el escenario actual.
En materia de
inversiones, dijo que el sector se estancó, pero no se cancelaron las obras,
por lo que se espera que en los próximos meses se concluyan las dos mil
habitaciones de hotel que estaban en proceso de construcción.
Por otro lado,
destacó que se tuvo un incremento del 60 por ciento en la adquisición de
residencias de desacanso durante la pandemia debido a las condiciones
favorables que los turistas ven en Baja California Sur, y que se reflejó
también en el repunte del turismo de lujo, de aquellos viajeros que llegan a
bordo de sus aviones privados para vacacionar.
Fernando Ojeda
expresó que ante las condiciones difíciles de la pandemia hay destinos que
buscan competir con menores precios, pero en el caso de Los Cabos, el sector
tomó la decisión de no reducir sus tarifas ni sus estándares de calidad, por lo
que se mantienen con una tarifa de 6 mil pesos por noche en promedio que es la
más alta de los destinos de sol y playa de México.
Comentó que la
expectativa para el segundo semestre del año es muy favorable y se están
buscando estrategias para reactivar los segmentos de turismo masivos pero
indicó que el éxito de la recuperación depende del compromiso de toda la
sociedad para contener y controlar la pandemia.
“Todo dependerá
de nuestro semáforo, porque podemos tener una alta demanda, pero si nuestro
semáforo no nos permite una ocupación superior al 50 por ciento, difícilmente
los empresarios pueden hacer algo al respecto”, puntualizó.
Expresó que en
la medida que el sector turístico se recupere también lo harán otros sectores
como el primario, pues al menos 200 productos locales ya son parte de la
proveeduría que consumen los hoteles principalmente de Los Cabos.
Dijo que la
pandemia provocó la suspensión de 20 mil empleos en el estado, 10 mil de los
cuales ya se reactivaron gracias a la recuperación gradual del turismo y el
comercio, pero insistió en que el avance dependerá del compromiso social para
avanzar hacia el semáforo verde.






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