domingo, 15 de octubre de 2023
domingo, 7 de noviembre de 2021
Más de 100 restaurantes se perdieron en BCS por pandemia Covid-19: Lorena Hinojosa
La Paz, BCS, 7 de noviembre.- De los mil 580 restaurantes registrados el año pasado en Baja California Sur, 250 de ellos cerraron sus puertas de forma temporal o definitiva por la pandemia Covid-19, informó la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Lorena Hinojosa Oliva.
Señaló que las autoridades, al inicio de la
pandemia en el estado, les dieron prórrogas de tres y cinco meses para pagar
impuestos y servicios, pero eso no se puede considerar un respaldo real, por lo
que la mitad de los 250 establecimientos cerrados ya no pudieron reanudar
actividades.
Expresó que los bancos no les prestaron
dinero, las rentas de hasta 250 mil pesos al mes “eran insufribles”, la luz y
el gas no bajaron su precio y los alimentos incrementaron su costo, por lo que
algunos dueños de restaurantes gastaron sus ahorros en el pago de liquidaciones
de sus colaboradores; mientras que otros permanecieron abiertos o con la
posibilidad de reabrir al vender y malbaratar bienes muebles e inmuebles.
Dijo que en 2020, con datos del Instituto
Mexicano del Seguro Social, 10 mil trabajadores de la industria restaurantera
perdieron sus empleos en Baja California Sur, pero a estas alturas del 2021
(con semáforo verde en los municipios de La Paz y Los Cabos, donde se concentra
la mayor parte de la población del estado) se han recuperado casi todos y están
a un paso de abrir nuevas plazas en el mes de diciembre.
Manifestó que los micro, pequeños y medianos
empresarios, entre ellos los restauranteros, pasaron por una situación muy
difícil en el estado, pero es difícil que lo puedan entender quienes tuvieron
su salario seguro durante la pandemia.
Expresó que las autoridades deberían
platicar con los empresarios para lograr acuerdos que permitan reactivar la
economía del país, pues si bien es cierto que el salario mínimo es el más alto
en la historia de México, también lo es que la comida de la canasta básica está
más cara que nunca.
Mencionó que además se debe dimensionar la
importancia de la industria restaurantera, pues su cadena productiva es muy
grande y es la primera generadora de empleos directos e indirectos.
Lorena Hinojosa dijo que desconoce cuánto
tiempo van a durar las medidas sanitarias contra el Covid-19, pero llamó a la
sociedad a no bajar la guardia porque a nadie le conviene retroceder en el
semáforo, y hay que seguir con los cuidados para que a nadie le falte un plato
de comida en su casa.
sábado, 31 de julio de 2021
Rechaza CANIRAC pedir certificado de vacunación para ingresar a restaurantes: Lorena Hinojosa
Por Lidia Campos y Raymundo León
La Paz, BCS, 31 de julio.- La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera en Baja California Sur (Canirac) se pronunció en contra de pedir el certificado de vacunación contra el Covid-19 para poder ingresar a lugares públicos como bares y restaurantes.
Lorena
Hinojosa Oliva, dirigente de la restauranteros del estado, expresó que en una
reunión nacional de la Canirac el consenso fue que no iban a apoyar la iniciativa
de pedir la constancia de vacunación contra el Covid-19 “porque no somos policías
ni guardias para hacer ese trabajo”.
Dijo que están
a favor de promover e incentivar los esquemas de vacunación, pero que no les
impongan restricciones que le corresponden a la autoridad en un momento
determinado.
La
presidenta de Canirac en el estado dijo que la industria restaurantera local se
encuentra en la “cuerda floja”, ya que la pandemia provocó el cierre de 250 establecimientos
en 2020, y aunque en el primer trimestre del año 2021 comenzó la recuperación de
algunos establecimientos y la recontratación de personal, en junio y julio otra
vez cayeron en crisis porque el semáforo de alertas sanitarias retrocedió y las
ventas disminuyeron 20 por ciento.
Puntualizó
que esta semana en La Paz se acordó con el alcalde Rubén Muñoz la venta de
bebidas alcohólicas en los restaurantes, siempre y cuando se acompañen con el
consumo de alimentos, lo que junto con la
reapertura de playas, con un 30 por ciento de aforo, esperan mejorar la
situación.
Añadió que entre
las actividades económicas, el sector restaurantero ocupa el segundo lugar en
la generación de empleo, pero desde que comenzó la pandemia no han recibido
apoyo de las autoridades.
Mencionó que
la supervivencia de los restaurantes se debe exclusivamente al empuje de los
empresarios que han tenido que vender bienes muebles e inmuebles para mantener
abiertos sus locales, pero el 60 por ciento de ellos tienen deudas muy fuertes con
el IMSS, Infonavit, el SAT y la nómina.
Recordó que
el año pasado, el gobierno federal y estatal les ofreció una prórroga de tres
meses en el pago de impuestos, pero dijo que eso no es ningún apoyo y al contrario,
su dirigente nacional los conminó a buscar opciones, pero no recurrir a ese
respaldo porque al final se iba a convertir en una “bola de nieve” de la que
sería muy difícil salir.
Expresó que la
nueva normalidad en la industria restaurantera requirió de inversiones que van
más allá de los tapetes, el gel, el aparato que toma la temperatura y el spray
sanitizante para poder continuar; pero destacó que menos del 5 por ciento de
los infectados por Covid-19 en el estado son colaboradores de esta actividad
productiva, lo que refleja el cumplimiento y éxito de los protocolos sanitarios.
Puntualizó
que en contraste con las restricciones, las inversiones para cumplir con los
protocolos y la falta de apoyos fiscales y económicos de las autoridades, los
precios de los productos de la canasta básica para la elaboración de alimentos durante
la pandemia se incrementaron entre el 100 y el 300 por ciento.
Puso como
ejemplo un costal de naranja proveniente de Ciudad Constitución, 200 kilómetros
al norte de la ciudad de La Paz, que en este mes de una semana a otra pasó de
150 a 250 pesos.
La dirigente
de los restauranteros se quejó de la inequidad de las autoridades en materia de
regulaciones, pues mientras a los establecimientos formales se les exigen 120
medidas sanitarias, los que venden comida en la calle sólo les piden 10.






